Inseparables

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Inseparables
Director:
David Cronenberg

Título Original: Dead Ringers / Año: 1988 /  País: Canadá / Productora: The Rank Organisation / Duración: 115 min. / Formato: Color - 1.66:1
Guión: David Cronenberg, Norman Snider (Novela: Bari Wood, Jack Geasland) / Fotografía: Peter Suschitzky / Música: Howard Shore
Reparto:  Jeremy Irons, Geneviève Bujold, Heidi von Palleske, Barbara Gordon, Shirley Douglas, Stephen Lack, Jonathan Haley, Nicholas Haley, Lynne Cormack
Fecha estreno: 08/09/1988 (Toronto International Film Festival)

Creo que el cuerpo humano es la base fundamental de la existencia. Para mí, todo parte de ahí: la filosofía, la religión. Todo arranca del cuerpo y de la mortalidad del hombre. Es normal que mis películas se hayan centrado en esto. Es el tema de la existencia humana como suceso físico y como fenómeno
David Cronenberg
 
Elliot y Beverly Mantle (Jeremy Irons) son dos célebres ginecólogos gemelos que comparten consulta, vivienda y aventuras sentimentales. Elliot es el hermano extrovertido y seguro de sí mismo, mientras que Beverly tiene una personalidad mucho más sensible e introvertida. Con este punto de arranque, Cronenberg elabora con Inseparables una personalísima e inquietante revisión de la historia del Dr. Jekyll y Mr. Hyde en la que el tema de la doble personalidad se manifiesta a través del vínculo psicológico que une a los dos hermanos. De hecho, la particularidad de la propuesta es precisamente su planteamiento inverso al mito creado por Robert Louis Stevenson: mientras que en la historia original el personaje conseguía crear un alter ego que le permitía transgredir las normas morales de la sociedad de la época, en Inseparables los dos protagonistas se encuentran anormalmente separados en dos cuerpos que comparten un mismo “sistema nervioso” (tal como sugiere Beverly en un momento de la película) que se diría cercenado de forma que cada hermano manifiesta una personalidad opuesta y carente de matices (lo que provoca la mutua dependencia mental de ambos personajes). Elliot y Beverly son así un mismo individuo fatalmente separado en dos cuerpos, la imagen original y su reflejo en el espejo, inversamente idénticas, tal como nos muestra Cronenberg (mediante un sencillo pero eficaz recurso de puesta en escena) situando a Elliot siempre a la izquierda del encuadre (mirando hacia la derecha) y a Beverly siempre a la derecha (mirando hacia la izquierda) (fotograma 1).
 
Este frágil equilibrio sobre el que basan su existencia los dos protagonistas se verá dramáticamente alterado con la irrupción en sus vidas de la paciente Claire Niveau (Geneviève Bujold), una célebre actriz de televisión que acude a su consulta para tratarse de su infertilidad  y que será víctima del particular método de los dos hermanos para burlar la separación corporal a la que están condenados: la inversión de sus respectivos papeles. Una inversión que Cronenberg plasma justamente alterando a su vez la ubicación espacial de los personajes: cuando Elliot se hace pasar por Beverly, le veremos siempre a la derecha del encuadre (el espacio natural del hermano), y viceversa.
 
Esto se puede ver, por ejemplo, en la primera ocasión en la que Elliot suplanta a Bev para inspeccionar por sí mismo la malformación del útero de Claire (momento en que el personaje pasa por primera vez a la derecha del plano – fotograma 2) o, en el caso inverso, durante el primer contacto sexual de Beverly con Claire (después de que Elliot ya se haya acostado con ella haciéndose pasar por su hermano), con el introvertido personaje ocupando la parte izquierda del plano para follar violentamente con Claire (fotograma 3) (“No te preocupes, no tendrás problemas. Finge ser yo”, le había recomendado Elliot a su hermano justo antes de que éste partiera hacia el apartamento de Claire).
 
Este juego de suplantación de identidades de los dos hermanos se resquebraja después de que Beverly caiga enamorado de Claire y se niegue a seguir compartiéndola con su hermano, y se viene definitivamente abajo cuando Claire se da cuenta de la manipulación de la que ha sido víctima. Situación que da paso a la primera y única escena que reúne a los tres personajes (justo a la mitad de la película), a requerimiento de la humillada Claire, y en la que Cronenberg ilustrará la transmutación del papel de los dos hermanos de la manera más consecuente con el planteamiento de puesta en escena anteriormente descrito: si la escena en el restaurante se inicia con Elliot a la izquierda y Beverly a la derecha del encuadre (el espacio natural de cada personaje), al final de la misma las posiciones se intercambian y el introvertido Beverly pasa a ocupar ya definitivamente el lugar de su hermano.
 
A partir de ese momento, el confiado Elliot deja de dominar la situación, incapaz de controlar la personalidad de un Beverly cada vez más alejado de su influencia y trastornado por una adicción a las drogas compartida con Claire. Pero el vínculo psicológico entre los dos hermanos es demasiado fuerte, tal como vemos en la escalofriante secuencia de la pesadilla de Beverly, en la que aparece físicamente unido a su hermano Elliot por un vínculo que Claire trata de romper a mordiscos (fotograma 4).
 
Este desesperado intento de alejamiento de Beverly es percibido como una auténtica amenaza por parte de Elliot, convertido ahora en el hermano dependiente (“la investigación de mi hermano es la base de mi carrera. Le necesito” le confiesa a su amante Danuta - Barbara Gordon) hasta el punto de intentar reincorporarlo a su trabajo en la clínica, a pesar de su trastornado estado mental. Pero todo es en vano: Beverly es ya un ser completamente enajenado al que no le importa ser sorprendido por el personal de la clínica en pleno chute y que llevará su paranoia hasta el extremo de intentar operar con los estrambóticos prototipos clínicos que ambos hermanos diseñaran durante su juventud.
 
“¿Por qué no sigues adelante con tu propia vida?”, le pregunta Beverly a un Elliot cada vez más vulnerable en un momento de la película, a lo que este le responde recordándole la historia de los primeros gemelos siameses, Chang y Eng: tras morir Chang de una embolia durante la noche, Eng se murió de miedo al despertar por la mañana junto al cadáver de su hermano.
 
Una historia premonitoria del trágico destino de los dos hermanos, que se consuma en el macabro ritual de separación que lleva a cabo Beverly en el cuerpo de Elliot y que acabará paradójicamente con la hermosa imagen de los dos hermanos fundiéndose finalmente en un solo cuerpo, con Beverly dejándose morir sobre el regazo del cuerpo sin vida de su hermano (fotograma 5).
 
David Vericat
© cinema esencial (diciembre 2013)
 
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VÍDEOS: 
Fragmento (V.O.I)